sábado, 24 de febrero de 2018

Casino Español

Edificio Casino Español
El «Casino Español», fundado en 1900, es la Sociedad Recreativa más antigua de la ciudad. En la subasta de solares del 15 de abril de 1910, va a ser adjudicado —el 182 del Barrio Reina Victoria— a D. Cristóbal Fábregas Fernández Delgado por la suma de 4 404,5 pesetas, escriturándose a su nombre, el día 20 de junio, en la notaría del Licenciado D. Roberto Cano Flores.

Meses más tarde, será cuando aparezca como concesionario del citado solar el presidente del Casino Español D. Jaime Nur y Mary —a su vez Secretario de la Cámara Oficial de Comercio (1907-1911) y periodista, director de La Gaceta de Melilla—. La primera referencia, de mediados de enero de 1911, es el anuncio dirigido a los contratistas de la localidad avisándoles de estar a su disposición, en Secretaría, los planos y pliegos de condiciones del nuevo edificio social.

Anulado el citado concurso se convocará nuevamente, a principios del mes siguiente, dando como plazo hasta las 12 h. de la noche del día 15 del mismo mes. La Junta Directiva decidirá, un día después, adjudicar la obra a D. Gregorio Aldudo —al ser la oferta más ventajosa—, estando prevista su conclusión en un período de seis meses.

Con fecha 21 de abril se autorizará el proyecto, examinado por el ingeniero de la Junta de Arbitrios D. José de la Gándara, que desarrollará sobre una superficie de 315 m2 (18 m. por 17,50 .) un edificio de planta baja y principal. Los planos del Sr. Nieto en esta ocasión ofrecerán una novedad importante al facilitar dos soluciones, a elegir una, para los remates de los cuerpos laterales —hoy desaparecidos—. Desconociendo la opción o variante final, por lo demás, el actual inmueble responde fielmente en la fachada de sus dos primeras plantas al diseño original.

Cuerpo central
Así, los tres vanos del cuerpo central de su planta baja, de medio punto (derivados en su rosca moldurada), quedarán enlazados con los laterales —de igual trazado— por su línea de imposta. Si bien estos últimos, enmarcados a modo de pilastras cajeadas, desarrollarán en sus albanegas la orla tipográfica que, ubicada en la clave, contiene las iniciales de la sociedad recreativa. Por la puerta de la derecha se accedía al vestíbulo, por la izquierda a la Sala de tresillo y, entre ellas, el Salón Café.

La planta principal será mucho más unitaria por medio de los frontones curvos, cuyo centro adintelado alberga las citadas iniciales e incluyen, en sus tímpanos, guirnaldas y festones con cintas ondulantes que los rompen en su cenit y quieren ser continuación, en sus extremos, de los lazos con tulipanes encintados. En su interior, se estableció, colindante con toda la línea de fachada —con balcones de fábrica en los extremos y unidos por forja curva los centrales—, la Sala de Fiestas que, por tres puertas, accedía a la: Sala de Juntas, Galerías —alrededor del patio central— y, por su derecha, a la caja de escalera.
Tímpano

La primera ampliación del Casino, traza también del Sr. Nieto, tendrá lugar el 27 de febrero de 1917, aumentando en dos el número de salones —cuyo mobiliario saldrá a concurso (adquiridos a «La Reconquista»)— y dando salida a la sede por la calle Alfonso XIII —Avda. Juan Carlos I—. Las obras, dirigidas por el maestro de obras D. Juan Sánchez, y cuya decoración correrá a cargo de los maestros Sres. Vergés —decorador— y López —pintor—, serán inauguradas el 7 de junio del mismo año.

Posteriores reformas se darán cita en el citado inmueble, bajo la rúbrica del arquitecto: columnas (septiembre-1919), mampara de acceso, planta principal y alta (mayo-1921), cambio (julio 1921) del sitio de emplazamiento de dos columnas superpuestas y construir el hall a la altura del primer hollado (sic) y planta de nuevo piso (julio-1924) con vanos independizados, rematados por frontones curvos partidos por volutas que desarrollan en su tímpano, rompiendo su entablamento, follajes expandidos desde sus cartelas de «C» enfrentadas.
Balconada

El inmueble se remata con una balaustrada de fábrica sobre un entablamento denticulado —asimismo con ovas y dardos— que, rompiendo su perfil apaisado en sus extremos, da paso a dos remates almenados donde aparece la composición más lineal y esquemática: discos inscritos en cuadrados y líneas con pinjantes florales intercalados.

Muy interesante es, en su interior, el mobiliario de la biblioteca —de estilo secesión—, el festoneado floral de sus salones y el capitel corintio de sus columnas —en el Salón de Billar-Cafetería-Bingo, luego restaurante «Don Vito» hasta el establecimiento de la marca «Springfield»— las molduras del plafón de su vestíbulo, con estilizaciones vegetales sinuosas, el gran espejo dorado al final del primer tramo de la escalera de honor —entrada por Ejército Español (antes, Canalejas)—, y las efigies femeninas modernistas ubicadas en el intradós de su cancel curvo de fábrica —visibles hoy por lo que era su acceso por la Avenida (hoy, «Comercial Jaime»). Es uno de los pocos casos donde el estilo modernista, floral-volumétrico, seguirá predominando sobre su vertiente geométrica.

Balcones


Fachada

sábado, 17 de febrero de 2018

Casa Basilio Paraíso

Casa Basilio Paraíso (actual)
También conocida como Casa Patas del elefante. Muy relacionado va a estar —en primera instancia— con el edificio La Llave, si afirmamos que el primer diseño elaborado por el Sr. Nieto —mayo 1910— para D. Basilio Paraíso, de dos alturas —y que no se llevará a cabo—, va a repetir en su planta principal la estructura y la confección de los balcones ya dibujada para la casa del contratista Sr. Baena. Dos meses más tarde —julio— redactará el definitivo que adicionaba tres plantas al anterior y modificaba en su esencia la concepción figurativa.

En su diseño resaltará la valentía del técnico, derivada de una libertad de acción promovida por la entidad de su prócer, el ilustre aragonés D. Basilio Paraíso. Presidente de la Cámara Oficial de Comercio de Zaragoza y alma de la Exposición Hispano-Francesa de Zaragoza (1908), el cual se nos revela como uno de los prohombres de la nación más esperanzados en la proyección económica de la ciudad. Consecuencia de ello es su visita, a mediados de marzo de 1910, a la ciudad, cuyas sensaciones no puede ser más favorables: He quedado agradablemente sorprendido de esta plaza que nace a la vida del progreso. Yo me la imaginaba más pequeña, menos vigorosa, con menores vitalidad y energías. Su porvenir será brillante, si todos laboramos a esa obra nacional, si el gobierno le da el necesario impulso y las fuerzas vidas del país lo secundan (sic).

De tal suerte se levantará sobre una superficie de 200 m² que abarca los solares 71 y 72 del Barrio Reina Victoria —concedidos al zaragozano, el 17 de marzo y autorizada su construcción el 21 de noviembre de 1910—, constituyéndose en el primer edificio de cinco plantas en Melilla y, por ende, en el máximo exponente del modernismo arquitectónico de la ciudad, cuya rúbrica pertenece al arquitecto catalán.

Proyecto inicial
De la planta baja, dedicada a fines comerciales, resalta en el proyecto la terna dispositiva de sus cinco luces que parten del eje de simetría de su arco rebajado, para duplicarse hacia los extremos por medio del deprimido rectilíneo y el carpanel apainelado, cuyo despiece de dovelas se complementa con las platabandas de su paramentos a esa altura.

Concretamente en el bajo se instalará, desde el 10 de mayo de 1914, el Centro de Cultura Popular —Presidente, Capitán de Estado Mayor D. Fernando Redondo— y los Sres. Duch y Robeda «La Vienesa» —Grandes talleres de ebanistería y primera fábrica de muebles establecida en la ciudad— y, a partir de 1916, la firma comercial de D. Jaime Roldós que ostentará la delegación y representación, en el protectorado español y francés en Marruecos, de la Compañía General de Asfaltos y Portland «Asland», especializándose en todo tipo de materiales de construcción.

El resto del alzado será, también, de composición simétrica. El cuerpo central, cortejado por los cierres, distribuye en sus tres primeros pisos, bajo un fondo de sillería remarcada, los voladizos conjuntados de sus ventanas por medio de composiciones florales repetitivas y envolventes. La arcada de conoidales, del último estadio, entre vanos —esgrafiados— y luces custodiadas por medias columnas, enlaza a través de un friso de roleos vegetales, y los sobrepasa por herrajes geométricos secesionistas, para llegar al perfil de azotea, donde se asienta el tocado de guirnaldas y festones en el trencadís de sus cornisas.

Vidrieras interiores
Pero, sin duda alguna, es en la evolución y el diseño de sus cierres en los laterales, donde más sobresale todo el conjunto. De ahí uno de sus sobrenombres, las patas del elefante, al asemejarse la base de dichos miradores, en su configuración, a las extremidades nevadas de estos mamíferos tan identificados con nuestro continente y el mediodía asiático. Al lado del derecho se podría visializar su autógrafo inciso con forma de pergamino.

En este edificio, la balanza del modernismo se seguirá inclinando por la interpretación natural aparente, pero se nos revela ya el esbozo del esa estilización geométrica que busca su combinación y su espacio para, en un breve lapso de tiempo, convertirse en la piedra angular que fundamente una nueva orientación estilística en su carrera y llegue a definirle en la mayoría de sus obras.

Otras empresas e inquilinos ilustres serán: D. Gabriel de Torres Saldaña —«Café Central» (1914)—, D. Gerardo de la Puente —Comisiones y representaciones (1915) y Concesionario de la Ford desde 1914 (1927)—, los médicos: Sr. Roncal —garganta, nariz y oído (1914)—Sres. Marina y Lozano —genitourinario y piel (1925)—, D. Juan A. Vivancos —oculista (1929) y especilista en partos (1932)—, D. Miguel Gómez Morales —Pediatra (1944)—, Sr. Amieva —cirugía, vías urinarias y difteria (1927-1930) Jefe del equipo quirúrgico cirujano de los Hospitales Pages y Cruz Roja—, Sr. Atienza —garganta, nariz y oídos (1931)— Dr. Reyes Moreno —corazón y vías respiratorias (1933)—, «Manuel Campos Domínguez S.A.» —sucesor del Sr. De la Puente, agente oficial de Citroën (h 1933-h 1983)— y, en su última etapa, «Séptima Avenida» y «Michelín».

"Pata de elefante"
El inmueble presentado es, sin duda alguna, el origen del leguaje arquitectónico del Sr. Nieto que, hasta que en 1995 se decide el derribo de su interior y el encorsetamiento de su fachada —que empezará a demolerse el 27 de agosto de 1999—, definía, representaba y sintetizaba lo que es la Melilla modernista. Entre 2006-2008, con proyecto del arquitecto D. Carlos Mayor Fernández, se levantan un nuevo inmueble que rememora en sus trazas el original, si bien, muy lejos del diseño y, por supuesto, de las calidades artísticas primigenias.

sábado, 10 de febrero de 2018

Edificio La Llave


Edificio La Llave
Este edificio situado en la calle Ejército Español nº 3, proyectado por el Sr. Nieto en junio de 1910 para su buen amigo el Sr. Baena, daba luz a una serie de tramitaciones que habían tenido su origen con la adquisición del solar 177 del Barrio Reina Victoria, en la subasta celebrada el día 15 de abril en la Maestranza de Ingenieros, por 16.632 ptas. En ese mismo acto, se le adjudicó, asimismo, el solar 176 —Avda. Juan Carlos I Rey, 2— (26.349'75 ptas.), colindante al anterior y con una de sus fachadas a la Plaza de España, edificado por D. Manuel Rivera Vera, para D. Félix Saénz Calvo.

Las Bases a las que deberán sujetarse las construcciones son, entre otras: tendrán por lo menos dos pisos sin poder exceder de cuatro, ni de veinte metros en la altura de sus fachadas. Estarán construidos con mampostería, ladrillo, sillería, etc., y en sus entramados se empleará exclusivamente el hierro o acero. Las fachadas ejecutadas con revoque de cemento, piedra artificial, ladrillo prensado, sillería tallada o mármol serán artísticas (sic).

Ojo de buey
En relación a la ornamentación, señala: Para poder formar idea de lo que se proyecta en cuanto a su parte ornamental se refiere, se presentarán las fachadas dibujadas en escala de 2 cm. por metro y los detalles que lo requieran en 10 cm. por metro (sic). En cuanto a la duración de las obras, dice: La construcción de los edificios empezará dentro de dos meses del otorgamiento de los solares, debiendo terminarse el primer piso dentro del año de empezadas las obras, y terminadas totalmente dentro de los dos años, si fuese de dos pisos y de los tres si fueran de más pisos; si se faltase a cualquiera de estas condiciones el propietario abonará una multa de 1000 pesetas por año y solar (sic).

Edificio La Llave
D. Antonio Baena Gómez, activo contratista de obras en la ciudad malawiana y cuya actividad profesional en Melilla no sólo se vislumbraba —es el constructor de los futuros pabellones militares ubicados en el citado barrio—, escriturará la compraventa del solar en la notaría de D. Roberto Cano Flores, a mediados de junio de 1910. Acto seguido, instará, el 11 de agosto, para la construcción de una casa sobre una superficie de 210m², siéndole autorizada el 3 de septiembre del mismo año.

El inmueble, de planta baja y dos pisos, destinará sus bajos para fines comerciales, derivándose de ello la descentralización de la entrada principal y el modo de acceso a las viviendas superiores (2 y 2) hacia su extremo derecho. Completamente reformada en la actualidad esta sección inferior, se accede a las residencias por el interior del Pasaje Avenida, posibilitando, en su parte externa y dada su altura primitiva, la creación de un entrepiso.

El diseño del inmueble para esta parte, se limitaba a una sucesión de arcos deprimidos desdoblados en altura, de cuyo punto de unión, cual pinjante, se desarrollaba el motivo vienés del círculo que se ramifica a través de sus tres bandas. Los pisos superiores quedarán rematados por esa línea de cornisa, con terminación en guirnalda, y resultados por el enmarque de su balconada, que motiva el sobrenombre del edificio.

Detalle de la ventana
La búsqueda del movimiento entre medianerías parece conseguirse, del mismo modo, con el recrecido de su vanos, el cual pasará de un mínimo relieve a otro de mayor desarrollo, realzándose con una flora ornamental que se hace cómplice y complemento.

Los paramentos, englobados por ese gran conjunto lineal, hoy enlucido, se dibujaban con una sillería simulada que enlazaba con las molduras de las luces. Como eje central, la línea que traza la inflexión de la llave desde su hoja de acanto y se refuerza atravesando el centro del ojo de buey orlado con el follaje y la flor «permanente».

Es, sin lugar a dudas, el primer edificio modernista de intenciones plenas que lucha con la superficie y ubicación concedida, buscan lo curvo en lo lineal. En él, se ve la línea seguida por el arquitecto contraponiendo actitudes ornamentales francesas —pisos superiores— y austriacas —planta baja (desaparecida)—, que tienen su ámbito completamente independizado.

Detalle del ojo de buey
Se marca, pues, el primer paso del barcelonés hacia lo volumétrico y orgánico de la naturaleza y se apunta, a su vez, hacia una estilización del estilo que no hace más que comenzar en la ciudad y que tendremos ocasión de ver despertar, cada vez más libre de marcas, en sus siguientes proyectos.

A mediados del siglo pasado, la propiedad del inmueble corresponderá a D. Isaac M. Levy Carciente. En sus bajos, encontramos, a la izquierda del pasaje, la «Joyería Orly» y, a su derecha, «Calzados El Precio Loco», que sucede a «Blue Silver Fashion S.L.» y, anteriormente, a la «Cafetería Pasaje». Dicho edificio, horadado en sus bajos para comunicar con la Avenida —proyecto de D. Eduardo Caballero Monrós, a principios de los sesenta—, presenta en su interior, la composición musitaría de los pintores melillenses D. Eduardo Morillas y D. José Peña (1963), que recrea el paisaje urbano de una Medina con cinco personajes en primer término, donde sobresalen: un músico con una flauta encantadora oriental de doble tubo, un vendedor de vasijas y un sacamuelas.
Balconada

sábado, 3 de febrero de 2018

Antiguo Hotel Reina Victoria

Edificio Hotel Reina Victoria
Aunque la fecha de inicio señalada corresponda a 1910, nos estamos refiriendo, con ella, a la intervención del Sr. Nieto y no al inicio del expediente del mencionado inmueble que comenzará en 1908. Será el día 18 de enero del mismo año, cuando se concedan los solares 21 y 30 a D. Antonio Rovira Busquets, el cual compartirá esta empresa con D. Jaime Cunillera Civil.

La redacción del proyecto de construcción de un hotel de planta baja y piso, le será encomendada al ingeniero militar D. Alejandro Rodríguez Bolardo, quien, con fecha 6 de marzo de 1908, firmará los planos, siéndole autorizada su construcción dos meses más tarde (11 mayo).

Es de destacar en este proyecto los frontones triangulares que rematan las esquinas del edificio y, sobre todo, el sobrevuelo almenado que los corona, pudiendo convertirse en el precedente, ya referido, de las primeras obras del arquitecto catalán —no hay que olvidar que durante los primeros meses de residencia del barcelonés en Melilla, se alojará en el mismo—. Reseñar también, por otro lado, la sillería simulada que vestía el piso superior y las platabandas —a partir del zócalo— de la planta baja.

Hotel Reina Victoria
A principios de 1909, el Hotel Victoria se anunciará en El Telegrama del Rif como el único en Melilla entre los de su clase con luz eléctrica, cuartos de baño, salón de lecturas y magníficas vistas al parque del General Hernández, así como cocina española y extranjera. Ejemplo de ello es la minuta, para la comida del 7 de enero de 1909, que consta de: Dos encurtidos, Consomé parisién, Croquettes cremesquins, Pollo salteado á la cazadora, Rosbif a la inglesa, Postres: Flan á la vainilla, pasas y galletas (sic).

El 20 de abril de 1910 se concederá autorización a los Sres. Rovira y Cuniella para vender el Hotel Victoria a D. Miguel Barella. En su representación, será D. Salvador Gitart quien tramite, nueve días más tarde, el plano de reforma firmado por el Sr. Nieto, autorizándose la obra el día 6 del mes siguiente.

Tarjeta del Gran Hotel
El proyecto de D. Enrique consiste en la ampliación de un nuevo piso y la reestructuración distributiva de las viviendas realizada por el Sr. Rodríguez Borlado —aumentando en cuatro el número de habitaciones—, y respetando, religiosamente, la disposición y texturas de los parámetros exteriores.

Sólo varía, por un lado, el coronamiento aplicado al inmueble, que da paso al semicírculo —como marco de ubicación del nombre del Hotel— dejando atrás el triángulo y, por otro, la pausa ahora impuesta a las barandillas del segundo piso (1-3-2-3-1) como elementos simétricos y diferenciadores del balcón corrido del primero.

Como peculiaridad en su exorno sobresalían el círculo y las tres bandas del repertorio secesionista, cortejando el arranque de los remates semicirculares enriquecidos, en su día, con florituras a modo de creerías en su desarrollo. Asimismo,  como definidos de fachadas, están los recreados de los vanos en los pisos superiores que, de mayor relieve en proyecto, se traducen, finalmente, al perfil de un arco escarzado o rebajado que será encuadrado por sus «dovelas» de arranque y quedará resaltado en su clave.

Vestíbulo del Hotel
La entrada principal al Hotel, por la calle del General Pareja, estaba señalada por una marquesina, cuyos vuelos retorcidos radiales, en sus soportes de cubiertas, emparentaban directamente con los diseños del Art Nouveau francés.

D. Salvador Guitart dejará de explotar el negocio del restaurante y hospedería, traspasándolo al empresario turístico almeriense Rodolfo Lussnigg, según consta en la instancia dirigida, con fecha 6 de diciembre de 1921, al Presidente de la Junta de Arbitrios. No obstante, seguirá siendo propietario del mismo, al ser denunciado verbalmente, por el arrendatario —mayo 1925—, el estado ruinoso de parte de la cornisa y la balaustrada que remata el inmueble, hoy perfil de fábrica de la azotea.

Grabado de la época
Este Hotel Reina Victoria, mantendrá su bar-cafetería-restaurante hasta finales del siglo pasado con el nombre de «Victoria», pasando, a partir de 1997 ó 1998, al comercio para bebés «Futuro's». En su piso primero, estuvieron: peluquerías como «Recatalá» y la de caballeros Serrano «El Legionario» —hoy, «José Martín. Estilista»—. En el resto de sus bajos, «Sebastián Martínez»— hoy, SANAH, también ya cerrada—, «Joyería Lola» —antes «Joyería Soler»—, «Sastrería Roan» y «Agencia de Viajes Andalucía Travel S.A.» y «United Colours of Benetton». Las habitaciones en la azotea, sin respetar el retranqueado, deslucen la visión unitaria de este edificio clasicista.

En este Hotel será donde resida y reciba sus encargos el barcelonés, desde su llegada a Melilla —14 mayo 1909— hasta aproximadamente un mes después de su boda —25 febrero 1911— en que la familia Nieto Rivas, se trasladará al piso principal de la calle Prim, 9.

Detalle de la balconada
Este inmueble, asimismo, confirma, desde sus inicios, la ética profesional del barcelonés, al respetar la traza anterior y ser, su intervención, la continuidad de una composición ya establecida, invariable en su proyecto original, vulnerada sólo a la hora de ejecutar su alzado, donde hay detalles puntuales en la línea modernista.

Detalle de la fachada
Edificio en la actualidad

sábado, 27 de enero de 2018

Edificio Aldaba

Edificio Aldaba
Entre la calle Cándido Lobera y Ejército Español se encuentra este edificio diseñado por Enrique Nieto. Forma parte del conjunto de solares proyectados en la organización de la parte derecha de la carretera del polígono, aprobada por la Comandancia el 1 de abril de 1907. Se denominó así a esa vía, que se corresponde con la Avda. de Juan Carlos I Rey, por conducir desde la puerta de Santa Bárbara —Plaza de España— hasta el barrio del Polígono Excepcional.

En un primer momento, el solar que se identifica con el número 157 del que fue Barrio Reina Victoria será concedido, para su construcción —junto con el 159— , a D. Manuel Palomares en los límites del año 1909. Sin embargo, el concesionario que nos interesa es D. José Guardiola quién, a principios de 1910, va a motivar la instancia elevada por el Sr. Nieto al Excmo. Sr. Presidente de la Junta de Arbitrios, cursada el 21 de febrero, en solicitud del plano de situación correspondiente.

Facilitado, el mismo, por el ingeniero de la Junta de Arbitrios D. José de la Gándara seis días más tarde, se le remitirá al arquitecto con fecha dos de marzo del mismo año. Con ello, se cumplimenta el paso previo para la redacción del proyecto de vivienda, de planta baja y piso, del Sr. Guardiola en su predio.

Detalles florales
El diseño del inmueble no se aparta estilísticamente de lo mencionado para la residencia del Sr. Buxedas. Nos encontramos con el pretil alienado de azotea, donde el juego de líneas rectas, cóncavas y convexas rematadas en semicírculos, combinan con el herraje, retorcido y de fundición, de sus balaustres.

Empezamos la descripción de la casa por el «tejado», al ser la ausencia de esos pequeños remates curvos en la parte correspondiente a los miradores, junto a la simetría muy bien forzada de los antepechos de la azotea, lo que nos puso en duda sobre su ubicación original a la hora de confeccionar el edificio.

Efectivamente, la colocación de las miradas tiene lugar al principio de la década de los treinta, cuando, con motivos de las reformas llevadas a cabo en su propiedad por D. David M. Levy, se le autorice, a 10 de octubre de 1931, construir los miradores, los cielos rasos y a repellar algunas grietas aparecidas en su interior. Esto enlaza con el cinturón metálico colocado en las fachadas del edificio, a partir del 30 de agosto de 1929, por su anterior propietario D. José Jorro. A mediados del siglo pasado, la propiedad del inmueble corresponderá a D. Isaac M. Levy Carciente.

Aldaba hexagonal
Los cierres abren sus huecos de forma trilobulada, y cuentan con un exorno más adicional que configurativo, intentando resquebrajar los límites de su silueta a través de los respiraderos calados y la suma, a su superficie, de una socorrida hoja de acento de agudos perfiles que tratan de emparentarse con las molduras sinuosas y el requiebro de tallos y pétalos de unas sobre ventanas rematadas por óculos floreados.

Es decir, estamos hablando de un diseño inicial sin miradores, tal como está compuesta hoy su fachada en la calle Ejército —antes Canalejas— con cinco vanos en sus dos plantas, cuyo voladizo, en el primer piso, presenta sus rejas pareadas para las ventanas extremas e independientes para la luz central.

Su entrada principal, descentrada, por la calle Joaquín Costa —hoy Cándido Lobera—, sobresale por el portalón de diseño, donde, en la conjunción de la madera con el hierro, destaca la pareja de aldabas hexagonales, presididas por el rostro de «Hera o Juno» como ideal clásico de lo femenino. A modo de dosel, en su tercio superior, ramajes de hojas de laurel y, a cierta distancia, la terna de círculos secesionistas que la entroniza.

A la derecha de su ingreso, a finales de la década de los veinte del siglo pasado, estaba instalado el «Gran Café Royal», especialista en mantecado y horchata de chufas, después «Joyería Benaim» y «Casa Benaim, tejidos» —antiguo AFROTEX—. Actualmente, «Foto Velox» —desde 1932, Todo el mundo es fotogénico... en 6 posiciones distintas», «Jaime« y ocupando las dos calles, en su esquina, «Dasuel», y, a continuación, la «Joyería-Relojería Suiza». En planta principal, D. Moisés Chocrón Murciano —clínica ginecológica- y el «Sindicado Independiente ANPE Melilla», anteriormente, estuvo, asimismo, la consulta de D. Antonio Rivas Cárdenas —Medicina Interna y Rayos X (1979).

Detalle del dosel
Hoy, en este inmueble achatado a dos vientos, apenas se percibe la sillería simulada que parecía articular sus paramentos —en el piso superior—, ni el encadenado de su ángulo, ni las platabandas de sus bajos, cuyos perfiles en relieve le daban calidades pictóricas a lo raso, a la vez que hacía contrastar su bicromía con las molduras ornamentales. Fábrica y molduras han ido permutando sus tonalidades, respectivamente, de ocre oscuro y carne claro, anteriormente, al blanco y marrón-anaranjado actualmente.

Son los inicios titubeantes de su quehacer en la urbe, el protomodernismo que explica lo que por venir o el modernismo pleno, el preludio de una carrera y la proyección de un estilo dilatado en su coherencia, el trasvase y el aprehender unos motivos singulares y, a la vez, diferenciados —en volumen y número—, que partirán de un mismo origen: la naturaleza preponderante en un nuevo y proyectado jardín urbano.

sábado, 20 de enero de 2018

Edificio Confitería El Gurugú

Edificio "Confitería El Gurugú" (Foto Barroso)
Situado sobre el solar 116 del Barrio Reina Victoria —hoy, Héroes de España— puede considerarse como el primer proyecto particular redactado por el arquitecto Enrique Nieto en Melilla. Incluso, podemos confirmar que es uno de los motivos principales de su residencia accidental en la ciudad, en 1910.

Tal aserto parte de lo que conocemos como la segunda llegada del Sr. Nieto a la urbe el mismo día 7 de diciembre de 1909, en que, por encargo de Manuel Buxedas Aupi, presenta la instancia, a la Junta de Arbitrios, solicitando el plano del emplazamiento del citado solar. El trazado referido, facilitado por el ingeniero de la institución que cumple las funciones de Corporación Municipal, se le remite siete días más tarde, para que comience el diseño de la futura edificación.

Pero será, sobre todo, a partir del certificado del Vocal Secretario de la Junta D. Emilio Mármol, donde se especifica: Que el vecino de Barcelona, Don Enrique Nieto y Nieto se encontraba accidentalmente en esta Plaza el día 12 del actual, hospedándose en el Hotel Victoria, cuando la hipótesis planteada, en un principio, tome cuerpo definitivamente.

Esquina calle Pareja
Informado favorablemente el proyecto de planta baja y piso, a 21 de enero de 1910, se le autorizará meses más tarde —enero 1911— su ampliación con un nuevo piso sobre la planimetría ya confeccionada. Las obras concluirán en ese mismo año, según reza la cartela numérica, orlada de flores, que remata el chaflán del inmueble. Asimismo, en marzo de 1911, se le autorizará a los Sres. Buxeda y Bregolat, la instalación de una tienda de comestibles y drogas en la calle Pareja.

La importancia del edificio radica más en lo ya expuesto que en los motivos ornamentales que enriquecen sus parámetros. Si bien, aunque estos reducidos al sinuoso movimiento del enmarcado y guardapolvos de los vanos, al escalonado pretil que remata la línea de cornisa, y a los herrajes preñados de sus balcones, marcan el análisis de la primera arquitectura del barcelonés en Melilla, diferenciándose, en cierta medida, de los lenguajes clasicista e historicismo ya asentados, en las construcciones civiles, por los ingenieros militares de la Plaza.

Sobre todo, destacamos la orla compuesta de tallos desorientados que, en su crecimiento, parecen escapar de las tramas ortogonales y en crucería —dispuestas en los ángulos inferiores— con hojas lanceadas que preparan el advenimiento de flores volumétricas que, conforme ascienden, van abriendo sus pétalos para que sobresalgan sus filamentos y anteras. Es la vida, la naturaleza en crecimiento, una de las premisas de la estética modernista. En su interior, los cuatro dígitos (1911) se entrelazan por su base a modo de roles, acompañando a la cifra, en todos sus trazos, en su ritmo ondulado.

Detalle de la fachada
La composición asimétrica anterior, contrasta con el pequeño detalle ornamental inferior donde prima lo axial. A modo de eje principal, los círculos concéntricos calados por las tres bandas, cortejados, a su vez y a medida, por hojas de acanto que se envuelven sobre sí mismas. Este patrón se reitera simétricamente, aunque pase desapercibido, en el marco superior de los batientes de las persianas de librillo que cierran las luces de los pisos del inmueble.

El pretexto, siempre recurrente en la localidad, de ir ganando altura por medio de las habitaciones en la azotea, queda patente en la configuración actual del edificio, el cual se ve muy desmejorado con el tapial adintelado que culmina la línea escalonada y mixtilínea del remate deprimido de su fachada.

Detalle de la fecha
Muy interesantes se podían considerar algunos detalles del interior de su planta baja: las vidrieras modernistas emplomadas —según el curso del dibujo—, el diseño de sus cancelas y listeles, el biselado de sus espejos y las tolvas del antiguo tostadero de café. Acondicionado, en los años ochenta por el diseñador D. Carlos Baeza, para la marca «Classic-Nouveau», se podía apreciar en sus composiciones la reinterpretación que parte y conserva lo ya existente. Hoy, dicha imagen ha desaparecido y sus partes más deslumbrantes quedan ocultas por expositores más modernos de la firma comercial «Mongos». En su chaflán, desde 1911, el «Gurugú».

A la derecha de la entrada —Prim, 10—, «Decoración Toñi Berenguer», donde, anteriormente estuvo «Lupe Pina». El interior del portal, conserva, en su caja de escalera, las ventanas con cristales de colores, pasamano de madera y forja de hierro para sus balaustres, donde destaca, en su centro, la flor de lis.

Molduras interiores
Muy relacionado con este inmueble, en cuanto a tipo decorativo —en fachada— se refiere, tenemos el ubicado en la calle José Antonio Primo de Rivera, 5. El proyecto, redactado por el arquitecto en abril de 1910, con planta baja y piso —hoy una planta más—, para D. Pedro Ballesteros Lara, contaba en sus recreados con un diseño diferente, pero en la misma línea compositiva, optándose, finalmente, por las molduras utilizadas en el edificio anterior, si bien resaltando la dovela-clave de su arco adintelado.

En esta ópera prima del Sr. Nieto en Melilla, se atisba, eso sí, con un mínimo repertorio en su exorno, su ecuación personal entre lo volumétrico y lo lineal que no tardará mucho en llegar y que caracterizará los más bellos ejemplos de su «re.edificatoria» en la urbe.

sábado, 13 de enero de 2018

Los íberos y beréberes

Origen de los íberos
La zona Norte del actual Reino de Marruecos, la parte que en la actualidad muchos llaman «el Rif», y que abarca desde el Atlántico hasta el cauce del río Muluya, y limitado al Sur por el conocido paralelo del «pasillo« o «boquete» de Taza, es la región que nos acontece, por su vinculación con Melilla y Ceuta, así como con sus habitantes, hermanos de nuestra raza íbera.

Esta nación, que ahora se encuentra anexionada al sultanato de Marruecos, por obra, gracia y capricho francés; siempre fue parte indisoluble del Sur de la Península Ibérica y en todo caso, independiente.

Ya sabemos que la historia es irreversible, pero también sabemos que no siempre es la justicia de la razón. Que a veces perdona o engrandece al culpable y se salta generaciones; pero nunca se le escapa los pueblos. ¡Cuántos herederos inocentes, individuos o sociedades, no han perecido por sus antepasados culpables!

Podemos pues decir, con todo el conocimiento de causa que nos ampara, que el Rif, debería ser hoy, según su tradición étnica e histórica un Estado independiente.

Mujer íbera
En el estudio realizado profundamente sobre el Rif de Michaux Bellaire, traducido por Cerdeira, e institulado «Apuntes para la historia del Rif», en la página 76, dice lo siguiente: «Son, pues, los rifemos la genuina representación de los habitantes del tan conocido Blades Siba, y el territorio del Rif puede y debe desde luego considerarse como uno de los tres grandes estados beréberes de Marruecos, independientes de hecho, país normalmente insumiso en continua y franca hostilidad contra los sultanes, a los que, sin embargo, no dejan de respetar cuando les conviene, y en general, región que ha perdurado en su rebeldía contra todo poder exterior, romano, godo, cristiano o musulmán, que pretendió con o sin pretexto justificado, inmiscuir con ellos su vida social».

Con inquietud, continuando investigando sobre el origen de las primeras tribus que poblaron la parte Nororiental de África, vemos que Mármol, siguiendo al León Africano, da como más digna de crédito la tradición de que lo primeros pobladores de África Septentrional fueron cinco linajes beréberes, que en su época conservaban los antiguos nombres de Zinhagia, Muçamuda, Zeneta, Havara y Gumera. Y en relación con los últimos indica que «moran en la sierra el menor Athalante (cordillera rifeña), que caen sobre la costa del mar Mediterráneo, y ocupan desde los confines de la ciudad de Ceuta hasta la última parte de la Mauritania Tingitana, donde confina con la Cesariense (río Muluya).

En la zona de Utlega (Gumera) existe un cementerio en donde está enterrado un alfaquí llamado Agmir, que fue el fundador, oriundo de Gumer.

Ptolomeo, distingue en el Norte de África los llamados «Metagónicos», que habitaban en las zonas próximas al Estrecho, de los cuales obtenían los cartagineses sus mercenarios, los «Socossi», en el mar de la Iberia, es decir, los habitantes del Rif, y d los que Tissot afirmó existen en la actualidad una fracción en el Uarga; los «Mazices» antiguos, que eran los actuales beréberes (Amazigh), recuerdan las palabras transcritas en documentos egipcios: matices y maxuax (de Masoc).

Guerrero íbero
Tácito describe a los mauritano tingitanos como gentes rebeldes pero nobles, aunque, a veces, de carácter quisquilloso y pendenciero.

Existen muchísimas opiniones de tratadistas árabes y berberiscos, que con respeto a los orígenes del beréberes, dicen lo siguiente:

  • 1º Que descienden de Abraham por Yeksan
  • 2º Que son yemenitas
  • 3º Que son ghasanidas
  • 4º Que son himyeritas
  • 5º Que es una fracción del pueblo de Goliat
  • 6º Que es una mezcla de cananeo y amalectiras que se extendieron después de la muerte de Goliat y fueron transportados por Ifrico, desde Siria, para invadir el Maghreb, llamándoles berberiscos.
  • 7º Que proceden de Cam, hijo de Noé, siendo su abuelo Beréber.
  • 8º Análoga a la anterior por su procedencia de Beréber, pero descendiente éste de Ser, hijo de Noé.
  • 9º Que son procedentes de diferentes tribus Himyeritas, modestias, comptos, amalecitas, cananeos y coreichitas, reunidas en Siria, formando una sola tribu, que se llamó beréber por Ifrico.
  • 10º Que son descendientes de Cobt, hijo de Cam, y que al establecerse éste en Egipto sus hijos fueron hacia el Occidente, fijando su residencia en el territorio que se extiende, desde la frontera de Egipto, hasta el océano Verde (Atlántico) y el mar de Andalucía, pasando por Barca hasta el límite del gran desierto, encontrando allí vecinos inmediatos de raza negra y ocupando una de sus familias, los Luotas, a Trípoli y otra, los Nefza, un lugar cerca de dicha ciudad, desde donde avanzaron a Cairuan para internarse y llegar a Toherf, Tánger, Sigilmasa y Sus-el-Acsa, siendo el núcleo de la población Senhaya y Ketama.
  • 11º Ibn Jaldún, como el más célebre historiador en asuntos beréberes, también nos da su opinión: «Los berberiscos son descendientes de Canaán, hijo de Cam, hijo de Noé; su abuelo se llamaba Mazigh, sus hermanos eran los gergesianos y parientes suyos los filisteos. En Siria sostuvieron luchas éstos contra los israelitas y durante ellas apoyaron a los primeros descendientes de Canaán y los gergesianos». Añade que son falsas las pretensiones de los genealogistas berberiscos acerca del origen árabe de éstos, fundándose para ello en que la situación de los lugares habitados por estas tribus y el examen del lenguaje extraño, hacen ver suficientemente claro que no tienen nada de común con los árabes exceptuando solamente a los senhayas y a los retamas que, «según la genealogía árabe, pertenecen a esa raza».
Localización de los beréberes
Como hemos visto, en todo lo dicho hasta ahora, no está nada claro el origen de los beréberes, dados las diferentes opiniones que existen entre los autores árabes y beréberes.

Con respecto a la lengua beréber, Tamazigh, Tarifit, o como yo creo, la Jafetit, tiene diferencias fonéticas muy marcadas de un lugar a otro, por lo que durante algún tiempo se creyó que se trataba en realidad de lenguas diferentes, siendo así que la unidad común es indudable, debiéndose toda diferenciación a que la evolución ha sido desigual, según el carácter étnico de unas tribus con respecto a las otras, influyendo, asimismo, la compartimentación geográfica del país. Siendo así que la lengua de los quebrantas es semejante a la de los beni senasen; que la de los kelaias próximos a Melilla sufren en la fonética profundas atenuaciones que se acentúan en Beni Said y que llegan al máximo en Tensaman, quedando aislados los de la punta del cabo de Tres Formas.

En esta punta de Tres Forcas, desde algo antes del arroyo de Aguilman o Charranes, línea separadora de lo que es el final del cabo, encontramos, quizá, uno de los núcleos más primitivos de los íberobereberes. ahí, donde el arte, los oficios, las costumbres y todo lo referente a la vida, continúa en el «status quo», que constituye la esencia de su civilización. Nada ha variado en el íberobereber; nada ha progresado, nada ha cambiado, ni en la materia ni en la forma.

Bandera Amazigh
Para Renán, no parece muy claro a cuál de las grandes agrupaciones lingüísticas pertenece el idioma de las tribus del Norte de Marruecos. No parece pertenecer el beréber a la familia semítica, pero sí, en cambio, haya experimentado la influencia secular de estas lenguas, como consecuencia de las relaciones mantenidas por los cartaginenses y con los árabes que invadieron el África septentrional.

Otras autoridades, como Neuman y Slane, creen adivinar en el beréber la trilitaridad de las raíces de sus voces, lo que es una característica peculiar de ciertas lenguas semíticas, y del árabe concretamente, opinión que comparte modernamente Ricard.

Laoust cree más seguro la concomitancia del «corto» con el beréber influenciados ambos idiomas por las lenguas habladas por otros pueblos no sometidos, tal como el egipcio, el abisinio, el púnico, el latino, el griego y el árabe.

Schuhart, en cambio, afirma que en este idioma hay formas que marcan afinidad con el griego, pero no así con las formas de latín correspondiente.

El gran autor berberólogo, Fr. Esteban Ibáñez, en su «Diccionario rifeño-español», nos dice: «La lengua beréber, a la que los indígenas denominan Tamaxirk o Tamaçirt (Serha), se nos presenta hoy ramificada en variedad de dialectos que, aunque idénticos sustancialmente en su urdimbre gramatical (fonética, morfología, sintaxis) y con el fondo lexical común, ofrecen, no obstante, características que determinan las aludidas agrupaciones dialectales. los dominios lingüísticos actuales de la lengua beréber resultan muy difíciles de señalar con precisión, ya que la invasión de lenguajes extraños -el árabe principalmente- han convertido el norteamericano en una especie de mosaico en el que aparecen entrecruzados ambos idiomas, con las más arbitrarias modalidades. El árabe ha dominado los llanos y las vías y pasillos de comunicación, conservándose el beréber en las montañas y puntos aislados de la moderna civilización. A veces emergen focos berberógenos en zonas ya casi totalmente arcaizadas. Tampoco es infrecuente el fenómeno del bilingüismo. El árabe es el lenguaje oficial en zocos, transacciones comerciales y actos político-religiosos-judiciales, reservándose el uso de la lengua beréber para los actos privados y de vida familiar. En este aspecto, jugo un papel importantísimo en lo referente a la conservación y prolongación de la lengua, la mujer beréber, muy al margen del mundo exterior».

Tienda bereber
Con respecto a la mujer beréber, Ghirelli, en su obra, «El norte de Marruecos», nos confirma diciendo que el beréber tiene una vitalidad extraordinaria. Recuerda el autor a este efecto, cómo al desaparecer la influencia romana, desapareció también el uso del latín, volviendo los beréberes a usar su idioma primitivo. Una de las razones principales de la vitalidad del idioma beréber es la fidelidad de las mujeres a su antiguo lenguaje. Allí donde se habla beréber éste es el único idioma que saben casi todas las mujeres, y de ellas lo aprenden sus hijos.

La generalidad de los autores berberólogos distinguen claramente tres grandes sectores dialectales: el rifeño, el beréber y el susi, cuyos dominios lingüísticos se hallan enclavados, como si de Estados independientes se tratara, en las regiones Septentrional, Central y Meridional del actual Marruecos respectivamente. Más concretamente: el rifeño en las regiones montañosas del Rif; el beréber en el macizo y estimaciones del Medio Atlas, y el susi en las vecinas zonas del Grande y Anti-Atlas.

El continuo investigar sobre estas tribus norteamericanas que nos rodean, y que nadie puede precisar su origen, me llevó lógicamente a consultar el primer libro de historia sobre el mundo, el «Antiguo Testamento de la Sagrada Biblia».

sábado, 6 de enero de 2018

La Rada

La Rada de Melilla - 1909
Al doblar la punta Sur de la península rocosa en que se encuentra la «ciudad», si nos situamos hace muchos años, nos encontraríamos con una estupenda rada, llamada durante mucho tiempo por los fenicios y más tarde los romanos, por el nombre de «puerto Rusaddir».

Para hablar de ella comenzaremos diciendo que no era de mucha profundidad, ya que su calado máximo no debió pasar de los 4 y 6 metros, en la entrada de su bocana o junto a las murallas actuales de Melilla «La Vieja».

Al ser el único puerto natural existente en muchas millas de costa hacia ambos lados, fue muy deseada por cuantos pueblos, a lo largo de la historia, se han dedicado al comercio y a la navegación dentro del mar Mediterráneo.

Melilla La Vieja
Ya los íberos la utilizaron, construyeron en ella los astilleros donde se hicieron los primeros barcos que los transportaron a las costas de Almería. También los fenicios, cuando fundaron Rusaddir, además de utilizarla como punto de refugio para sus embarcaciones, continuaron con sus astilleros para la reparación de sus naves. Esta rada fue utilizada como puerto de abastecimiento y vértice de travesías, bien directamente hacia las costas europeas o costeando hacia las Columnas de Hércules.

Los cartaginenses vieron en ella un lugar estratégico militar para su luchas contra los romanos.

Y también los romanos, cuando derrotaron a los cartaginenses y se apoderaron de ella, la utilizaron para los mismos fines de defensa en el mar de Alborán.

Así, sucesivamente, fueron pasando sobre la rada, pueblos, naciones e imperios, todos con el propósito de aprovechar tan magnífico puerto, protector de los fuertes temporales de Levante.

Barrio de la Alcazaba
Este trocito de mar, tan insignificante en los mapas antiguos y que en la actualidad ya no existe, conjuntamente con el cabo de Tres Forcas y la fértil vega del río de Oro, constituyeron la cimentación de la historia de Melilla. Los límites costeros que enmarcaban este puerto natural o mar Chica de Melilla, los podemos delimitar para mejor entendimiento, según está la ciudad en la actualidad, de la siguiente forma:

Partimos de la punta Sur del pueblo caminando por la base de la muralla de Melilla «La Vieja» hasta el Foso de los Carneros y desde este lugar continuamos por la espalda del edificio donde está ubicado el hotel Ánfora y pasamos al de Correos y Telégrafos, para después pasar por la base de la cuesta al parque Lobera, la iglesia del Sagrado Corazón, la calle López Moreno hasta su final y la unión a la de Castelar y desembocamos en la Avenida Principal. Desde aquí, pasando por la plaza del Comandante Benítez y la calle García Cabrelles llegamos hasta el Polígono, lugar más interior de la rada y donde desembocaba un arroyo que recogía las aguas pluviales de Cabrerizas Altas y Bajas, por un lado, y las del barranco de Horcas Coloradas, por otro.

Alcazaba y puerto
Partiendo nuevamente de esta desembocadura, empezamos el recorrido por la espalda de lo que antes fue el edificio del primero Instituto Nacional de Enseñanza Media y la Escuela de Comercio (hoy Mercado Central), pasando por la calle Sor Alegría doblamos a la del Cardenal Cisneros, atravesamos lo que hoy es la Jefatura de la Comandancia de Ingenieros o de Obras para salir a la calle Plus Ultra. Continuando por ésta hasta su final y enlazando con la del Alférez Guerrero llegamos hasta el puente del Tesorillo en la plaza Alférez Provisional.

Muy cercad de este puente, entre él y la calle Pedro Antonio de Alarcón, desembocaba antiguamente el río de Oro, en la rada. Aún, de vez en cuando, y como queriendo recordar tiempos de antaño, el río se desborda por este lugar, haciendo su antiguo recorrido.

Puente sobre el río Oro
Desde este punto, pasando por detrás del Instituto Nacional de Bachillerato «Leopoldo » y del hospital de la Cruz Roja, por la calle Querol hasta su unión con la de Villegas y por ésta hasta su final, terminamos llegando al puente del Mineral o principio de la calle Actor Tallaví, donde se encontraba la punta del cerro de San Lorenzo. Punta que con la del pueblo delimitaban la bocana de la bonita y segura rada de Melilla Antigua.

Los montes que abrigaban esta bahía son: Roca de Melilla «La Vieja», La Alcazaba, Parque Lobera, Ataque Seco, El Carmen, María Cristina, Polígono, General Gómez Jordana, Comandancia de Obras (donde el Colegio de Los Hermanos de la Salle), y el cerro de San Lorenzo. Entre los dos últimos existía y existe una zona baja, antes encharcada, hoy edificada, llamada como barrio del Tesorillo.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Geología

Cabo tres forcas - Faro
La Melilla actual está situada en la base oriental de la Península o cabo de Tres Forcas; por lo que nos limitaremos a tratar, geológica y geográficamente, solamente esta península, que desde un tiempo, más o menos remoto, se la denomina con el nombre de Guelaia, Guelaya o Kelaia; delimitando su base el montículo del Atalayón y el cauce del río Kert, y estando protegida en el centro del resto de la región por el macizo del Gurugú.

Complican sumamente la geología de la zona los hundimientos habidos durante el terciario y la sucesión de erupciones que han dislocado y desordenado la orografía de un modo más aparente que real.

Prescindiendo, pues, de las rocas eruptivas, la parte oriental costera de la antigua Mauritania Tingitana, puede decirse que está formada por tres sistemas de sierras constituidas por materiales anteriores al mioceno, separadas por depósitos de este período.

Vista de Melilla
La que nos interesa es la cordillera litoral, correspondiente a la zona interior de rotura que ha producido el hundimiento del Mediterráneo. Esta cadena, que en la costa europea comienza con el cabo de Gata, en Almería; en el Norte africano la hacemos comenzar en el de Tres Forcas, en la llamada Sierra de Tarita (Taurit), cuyo núcleo lo forma el estrato cristalino; continúa, bordeando la costa, a través de la formación pliocena de Beni Sicar y Beni Bu Gafar, trastornada por los aflorameitnos hipogénicos, para constituir poco después el curso bajo del Kert, y al Norte el macizo también hipogénico del Mauro.

Las rocas hipogénicas de este sistema son andesitas y tranquiandesitas, análogas a las del Gurugú.

El arroyo o barranco de Aguilmán, que desemboca en la cala de los Pájaros, frente al islote de Charranes, separa el macizo eruptivo de Tres Forcas del de Beni Sicar, que es sedimentario. Salvo las alturas que constituyen una sierra pequeña al Noroeste, forma el macizo de Beni Sicar una meseta, constituida por rocas blandas y blancas (margas y molasas), limitada por la costa oriental y occidental de la península de Kelaia e inclinada ligeramente de modo que empezando al Norte con una altitud de 360 metros, baja hasta meterse en Melilla con una pendiente media del 3 por 100.

La meseta parece haber sufrido un movimiento bascular, inclinándose hacia el Sureste, haciendo así que la divisoria, que se aproximaba antaño a la costa oriental de la península, se acerque a la opuesta, obligando al río de Oro a que vaya a desembocar por Melilla en vez de al Oeste de aquella como lo hiciera antes.

Macizo del Gurugú
Cierra la región de Kelaia el macizo del Gurugú. Dos cráteres debían corresponder a este macizo, el llamado del circo de Barraca y el de la cuenca superior del río de Oro, contiguos y al pie del Taquigriat (800 metros).

El macizo desciende rápidamente hacia la mar Chica; pero suavemente hacia el Kert, por las mesetas de Tazuda, Tlat y Ras Medua. Después de las erupciones, el Gurugú debió sufrir una rotura en la parte oriental, produciéndose a continuación un hundimiento que basculó al macizo.

El río de Oro nace en la parte de Tazuda, llamándolo los nativos, durante su curso alto, Uad Beni Sicar; desviado por los movimientos terciarios de Tres Forcas y el hundimiento del Gurugú, que lo han llevado hacia el Oriente en su curso medio, donde el río forma una serie de meandros, los nativos lo llaman Uad el Meduar, que significa “río que serpentea”. Por último, cuando ya penetra en Melilla y hasta su desembocadura recibe el nombre de río de Oro.

Los documentos antiguos acreditan que este río lo llamaban como el de Melilla y que el nombre actual parece datar del año 1677.

En los libros parroquiales anteriores y posteriores a esa fecha, se habla del río de la Olla, el cual no se sabe si se trata del río del Polígono o del actual de Oro.

El río de Farhana procede de las alturas de Sidi Hamed el Hach, es muy pobre de curso, y sus aguas, poco abundantes, son utilizadas para el riego de las diferentes huertas existentes en sus márgenes. Conjuntamente con el de Oro, forman una vega bastante fértil.

Minas de Uixan
Especial atención debemos prestarle a las rocas margas y molasas, predominantemente blancas, que forman la estructura de la meseta de Beni Sicar, y que se introduce en la Melilla actual.

Se encuentran formando calizas casi puras llamadas “creta”, y como son pertenecientes al grupo de las denominadas “marina”, aparecen con las conchíferas, las de estroques y algo las oolíticas y las brechoides. También existen con impurezas de arcillas y areniscas (margocalcáreas).

Además de las rocas calizas, encontramos arcillas, con más o menos impurezas, yeso, asperón, pedernal, etc.

En la antigüedad, en muchas de las lomas y montículos cercanos a la Melilla actual, e incluso dentro de ella, existían capas considerables de Caolín completamente puro y blanco, que poco a poco, al ser arrastrado por las aguas pluviales, se fue depositando en la base de lo que comenzaba a ser los lechos de los ríos Farhana y de Oro, así como en toda la vega formada por ellos. Este manto impermeable, que aún existe, permite el que haya pozos con agua permanente durante todo el año, haciendo posible el riego de todas las huertas de la fértil vega.

Por último, debemos tener en cuenta la existencia de la sal gema repartida y mezclada por toda la zona, que unida a la composición de las rocas anteriormente citadas, dan el sabor tan característico, gruesa y salobre, del agua superficial de Melilla.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Belén 2017

Nacimiento
Un año más el Foso de Hornabeque recoge el Belén de la Ciudad. Durante semanas han estado trabajando para que el día 7 de diciembre se pudiera abrir al público. En esta ocasión se trata de un Nacimiento de 1850 metros cuadrados que reproduce siete escenas navideñas y cuenta con 47 construcciones ambientadas en la época. También pueden verse animales de la Granja y hasta 12 oficios están representados en él. El éxito una vez más se lo lleva el panadero, que tiene colas para poder saborear su pan recién elaborado.

Cestería
Estanque de patos
Pidiendo acogida en Belén
Anuncio a los pastores
Vista general
Imágenes egipcias
Horno del panadero
Alfarería
Verduras y hortalizas
Vista general
Verduras
Carnicería
Vista general
Huerta
Frutería
Zapatería
Ovejas y corderos
Pavos
Pescadería
La Anunciación
Alfarero
Forja

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